Newfren nace en Torino al final de los años 50, cuando, Alessandro Barbero, gran apasionado de las dos ruedas, inicia la actividad de regenerar las zapatas de freno usadas.
Persona creativa y siempre buscando la novedad para ofrecer un servicio más eficaz a sus clientes, Alessandro Barbero descubre y aplica un nuevo pegamento revolucionario que modifica para siempre las zapatas de freno.
 
Sustituye los remaches que fijan la banda frenante a la zapata por una cola especial. Instala la primera estación de encolado en Europa. Desarrolla y perfecciona, gracias a la construcción de machinaría industrial estudiada exprofeso, el proceso productivo, introduciendo la rectificación a leva abierta.
 
Patenta el nuevo material de freno resistente al agua para mordazas de freno. Las motos en los años 60 y 70 vienen con leva abierta. Alessandro Barbero decida por ello introducir la producción del nuevo soporte de freno. Lanzada la primera gama de pastillas de freno Newfren, Alessandro Barbero y su hijo Valter Barbero inician el estudio de la gama de discos de freno Newfren y hacen la producción primero en hierro y después en acero.
 
Al inicio de los años 2000 Newfren amplia la propia fábrica, trasladándose de la ciudad de Torino a la zona industrial de Ciriè, donde hoy ocupa una superficie de 10.000 metros cuadrados. El hijo Valter Barbero continua el proyecto previsto de modernización de la cadena de montaje y de introducción de un sistema informático de soporte a la producción y de organización del producto.  
 
Al mismo tiempo, Newfren decide abrir otra sede productiva en Túnez. La sede está dedicada solo a producción. Tiene una superficie de 3000 metros cuadrados, donde se ensamblan todos los semielaborados, provenientes de Torino y del exterior.

Creatividad, fiabilidad, gran calidad Made in Italy y modernización para el futuro, son las características que distinguen la histórica marca de la familia Barbero.